La revista Forbes confirmó que Beyoncé ha alcanzado oficialmente el estatus de billonaria, consolidándose como una de las artistas más influyentes y exitosas de la industria musical a nivel mundial. Con este logro, la cantante estadounidense se suma al exclusivo grupo de músicos multimillonarios que integran figuras como Jay-Z, Taylor Swift, Bruce Springsteen y Rihanna.
El anuncio se realizó el 29 de diciembre de 2025, tras analizar los impresionantes resultados financieros obtenidos por la artista durante los últimos años, especialmente gracias a sus giras Renaissance World Tour y Cowboy Carter Tour.
Un dominio absoluto en los escenarios
En 2023, Beyoncé arrasó con su Renaissance World Tour, que recaudó cerca de 600 millones de dólares, convirtiéndose en una de las giras más exitosas de la historia. Más recientemente, su gira Cowboy Carter se posicionó como la más taquillera del mundo en 2025 realizada por una artista femenina, alcanzando ingresos aproximados de 407,6 millones de dólares.
Cada presentación destacó por su nivel de producción, con espectáculos de casi tres horas, escenografías monumentales, coreografías impecables y una puesta en escena que reafirmó su estatus como ícono global del pop.
Un espectáculo sin precedentes
Durante el Cowboy Carter Tour, Beyoncé sorprendió al público con elementos como un automóvil volador, brazos robóticos, un toro mecánico dorado y apariciones especiales de su familia, incluyendo a sus hijos y excompañeras de Destiny’s Child. La gira movilizó a más de 350 personas en su equipo de trabajo, utilizó 100 camiones de carga y nueve aviones para trasladar su producción entre ciudades.
Un imperio más allá de la música
El crecimiento financiero de Beyoncé no solo se debe a sus giras. En 2010 fundó Parkwood Entertainment, empresa con la que controla gran parte de su carrera artística. Además, ha diversificado sus ingresos con proyectos como su marca de cuidado capilar Cécred, la línea de whisky SirDavis y la firma de moda Ivy Park, aunque esta última fue descontinuada en 2024.
Según Forbes, solo en 2025 la artista generó alrededor de 148 millones de dólares antes de impuestos, considerando ventas de entradas, merchandising, acuerdos comerciales y catálogo musical.
Aunque plataformas como Luminate señalan que sus cifras de streaming y ventas de álbumes están por debajo de artistas como Sabrina Carpenter, Bad Bunny o The Weeknd, el verdadero poder económico de Beyoncé proviene de sus presentaciones en vivo y del control total de su marca.
Un legado que sigue creciendo
Con este nuevo hito, Beyoncé no solo reafirma su lugar como una de las artistas más influyentes del siglo XXI, sino que también consolida un modelo de negocio basado en la independencia creativa, el control artístico y la excelencia escénica.










