El lanzamiento del libro de Kevin Federline, exmarido de Britney Spears, ha terminado en un verdadero fracaso después del desahogo público de la cantante en sus redes sociales. En la obra, Federline hace duras acusaciones contra Spears, describiéndola como una mala esposa y una madre ausente. Sin embargo, poco después de su publicación, Britney rompió el silencio y pidió abiertamente a sus seguidores que no compraran el libro, asegurando que su exmarido solo buscaba lucrar con su dolor y con los momentos más difíciles de su vida.
En un extenso mensaje publicado en sus redes, la artista lamentó haber sido constantemente señalada y atacada mientras otros se beneficiaban de su sufrimiento. Spears expresó sentirse humillada y manipulada, y aseguró que las declaraciones de Federline estaban llenas de enojo y resentimiento. “Si realmente amas a alguien, no lo ayudas humillándolo”, escribió la cantante, añadiendo que el comportamiento de su exmarido le resultaba inquietante por la intensidad con la que intenta revivir un pasado doloroso.
Tras su pronunciamiento, las consecuencias no tardaron en llegar: las ventas del libro se desplomaron drásticamente en pocos días, convirtiendo el lanzamiento en un fracaso comercial. Lo que prometía ser una biografía polémica y mediática perdió rápidamente el interés del público, que en su mayoría mostró apoyo a Britney y rechazo hacia el intento de su ex de revivir su historia con fines económicos.
Britney Spears y Kevin Federline estuvieron casados entre 2004 y 2007, y son padres de dos hijos, Sean Preston y Jayden James, quienes crecieron bajo la custodia de su padre. Pese al paso de los años, el conflicto entre ambos vuelve a ocupar titulares, y el impacto de las declaraciones de Spears ha dejado en claro que el público sigue de su lado. Lo que parecía un proyecto revelador terminó siendo un golpe mediático y económico para Federline, mientras Britney reafirma su voz y recupera el control sobre su propia historia.











